12 de julio de 2007

Paracaidista

Ah, me encanta...

Me encanta porque caíste de la nada, no sé quién te banca, te acomodaste en un escritorio, empezaste a meter tus narices y a mandar, con elegancia, si, pero a mandar…

Abriste el catálogo de la librería y empezaste a hacer tu pedido.

Llegaron tus cosas para el escritorio pero vos ya no estabas.

Desapareciste por 10 días, volviste hoy (taaaarde) y empezás a darme cosas y cosas para hacer y vos, primorosa, volvés a apoyar tu culo chato sobre la silla. Y a llamar por teléfono vaya uno a saber a quién.

Quién te creés que sos!? Quién te creés que soy!?

Mientras me enumerabas todo lo que tenía que hacer, te interrumpí con un certero “Pero vas a venir mañana...” “Eh…no…Pero fijate que lo que te pedí esté hecho para mañana…” y dudaste y pusiste cara de que te diste cuenta de lo poco responsable que sos.

Seguramente viste que algo se me notó, por cómo te miré: tal vez la lista de insultos se reflejaron en mis ojos.

Pudiste leerme? Bueno, todo eso es lo que pienso de vos.

11 de julio de 2007

Tres

Viste que los hombres y a veces hasta muchas mujeres, dicen que el género femenino es misterioso per se, difícil de descifrar, de entender… Bueno, todo eso.

Pero vos sos el claro ejemplo de que hay especímenes del género masculino que también lo son. Creo. Es que siempre fue difícil poder llegar a lo que pensabas.

Todavía no sé si quien tenía frente mío era demasiado inteligente, por consiguiente reservado y muy poco interesado en compartir sus profundos pensamientos con el banal mundo exterior… o si simplemente lo que había ante mis ojos era un mero adoquín con piernas. Tres.

Creo que por éso te aguanté tanto tiempo.

9 de julio de 2007

Roña

Cada mañana creo que no voy a escribir nada porque no voy a tener motivos, pero vos te las arreglás bien para inspirarme.

Tu comportamiento delata dejadez, ni quiero imaginar la cocina de tu casa.

Ese olor a fritanga que traés encima me marea; tu pelo, ya sea opaco por lo sucio o brillante por lo grasiento, me da asco, ni hablar de esa uña que ahora la usás para señalarme en algún papel el teléfono que debo marcar.

Cambiate la camisa más seguido, no quisiera ver el cuello, debe estar negro de tanta grasa corporal.

Respetate un poco y respetá un poco más a los que trabajan con vos, que tienen que verte en ese estado y olerte, sin querer, cuando te acercás.

Creo que acá estamos desarrollando anticuerpos, si no, ya nos hubiésemos muerto todos.

6 de julio de 2007

Socorro!

Para leer despacio y con unas pequeñas pausas entre cada línea de diálogo así sufren conmigo.

- …punto…bueno, ahora te deletreo esto, así lo encontrás.

- Bueno.

- B de “bueno”…

- B…si.

- L…

- M…

- No, L.

- M, si.

- No! L de…”loco”.

- Por eso, M de “moco”!

- No! L… L…de…Lima!

- Ah! L…

- Bueno, B, L, O…

- O…

- G de “gato”.

- G de “gato”…si…

- S…

- F…

- S de “sapo”

- Ah, S…

- P…

- D…

- No. P de “papá”.

- Ah.

- O…

- No te entiendo…

- Cómo que no me entendés? O!

- No, si lo decís en voz alta no te entiendo. Qué letra?

- OOOOOOOOOOOOOO. La cuarta vocal!

- Ah, ves, bueno, O.

- T.

- D.

- No, T!!!!

- D.

- No, T, de “tarado”!

- Ah …Bueno, pero para qué me dictas “blog” si yo sé cómo se escribe!

- Bueno, pero no conocías la palabra “blogspot”.

- Bueno, pero sabía de “blog”. “Blogspot”. OK.


Un médico (psiquiatra) por aquí, POR FAVOR!

5 de julio de 2007

Temor

Qué miedo te dio por favor!

Te quedaste con la boca abierta sin saber qué decir y preferiste callarte antes que decir algo...Porque veías que si hablabas, cobrabas!

Después de hacerte el playboy, qué humillante habrá sido que te bardeen en la calle...y a los gritos!

Qué vergüencita que te miraran, que se dieran vuelta...

Vení, hacete el playboy otra vez y la próxima no la contás!

Volvé a tu cueva, comadreja, no te quiero ver más!

4 de julio de 2007

Baño

No te aguanto más, la verdad hay que tenerte paciencia infinita pero a veces, no sé, a veces me gustaría llegar al límite.

Hablá con la boca abierta, por favor no te entiendo!

Qué es esa forma de contradecirte! Un día pedís algo, al otro te olvidás y al tercero decís que no lo haga! (cuando ya está hecho, claro). Ponete de acuerdo!

Aunque debo reconocer que cada día te superás en algo:

Estoy segura de que vos fuiste el que escribió el código de acceso al baño y lo pegó en el espejo...del lado de adentro.

3 de julio de 2007

Infeliz

Mirá, te diría que hasta me das pena, lo siento por vos.

Si, ya sé, muchos dicen “me das lástima” cuando quieren ufanarse de su don de gente, pero en mi caso eso no me importa.

El hecho de que te lleves por delante a todo el que se te cruza, vos mastodonte de dos metros, es porque en realidad escondés un niño malcriado y caprichoso. Insatisfecho e infeliz. Te habrán dado todos los gustos y nunca nada te gustaba. Tenías berrinches que sólo aguantaban tus padres y mirando para otro lado o dándote lo que pedías, así resignados, padecieron tu niñez y adolescencia.

Ahora que sos un adulto, no te soportás y cuando algo no sale como vos querés te dan ganas de barrer con lo que tenés delante, empujar y prepotear y gritar, ordenar, y mostrar tu puño para que todos se acobarden.

Excuse me, conmigo no.

No soy de las recepcionistas que se ponen rojas o le da vergüenza ajena un elefante como vos. Yo te escucho, yo te miro y dejo que todos vean la forma en que te comportás.

De ahí en más, está en vos sobreponerte al silencio del resto y al ridículo al que vos mismo te sometiste.

Al final del día, me voy, leo, miro algo de tele y me cocino una rica comida. Simple y feliz en casa.

Vos, ofuscado e incómodo donde sea que vayas.